Mató a su esposa e hija y luego se  suicido

El no querer reconstruir la relación de amor desató una tragedia en donde una menor de edad se vio involucrada. Sucedió dentro de un hospital.

Martes, Julio 24, 2018 – 13:14

El domingo 22 de julio de 2018, quedará marcado en la memoria de los habitantes de San Martín, Meta, por cuenta de una sangrienta tragedia, desatada por un hombre identificado como Edwin Ferney Ortiz Obando, de 28 años de edad. Todo raya en el espanto, la indignación y el horror.

La historia de amor y obsesión en medio de la cual se desarrolló el terrible hecho de violencia, al parecer, tuvo sus inicios hace muchos años en el municipio de Cubarral, de donde eran oriundos Edwin y Hannilly Hernández de 27 años. La pareja se conoció en un internado del mencionado municipio, donde se enamoraron y comenzaron una relación, en medio de la cual, con el paso de los años, trajeron al mundo dos hijos.

Obsesión

Fue un largo tiempo donde compartieron miles de momentos buenos y malos. Hannilly profesaba su amor por Edwin, al igual que por su familia. Sus pequeños hijos eran el fruto de ese intenso sentimiento que los unía y que con el tiempo se transformó en una obsesión para Ortiz.

Pasaron 12 años para que Hannilly aceptara ser la pareja de Ortiz, y para que ocurriera un hecho inexplicable para los ‘Llaneros’. En medio de una de las habitaciones del Hospital de San Martín, la ‘parca’ hizo una tenebrosa aparición: a las 7:45 pm, Edwin llegó al lugar donde se encontraba hospitalizada la pequeña Allison, su hija.

El crimen

En el área de urgencias el hombre le manifestó al guarda de seguridad que iba a acompañar a la menor que se estaba en pediatría, mientras la progenitora salía a descansar un momento. Una hora y diez minutos después, Hannilly regresó sin saber que su vida terminaría esa fatídica noche.

Versiones señalan que en lugar se desató una discusión, al parecer porque la mujer se negaba a volver con quien se convertiría en su verdugo. Ortiz desenfundó un arma y le propinó un disparo a Hernández, quien instantáneamente falleció, posteriormente a la pequeña Allison también la atacó, dejándola malherida, y aunque fue trasladada al Hospital de Granada, partió de este mundo para acompañar a su mamá en el viaje a la eternidad.

De esa manera, a las dos mujeres a las que un día les profesó su amor, las ‘borró’ de este mundo. Para atenuar aún más la macabra escena Edwin, usando el mismo revólver Smith & Wesson calibre 38, se apuntó al cráneo y accionó el gatillo. El victimario falleció, derramando la sangre de la familia que había construido.

Redacción EXTRA Llano